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Vendée Globe 2008-09: Siete cambios de líder hasta las Kerguelen

Yate nº 508

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1. Vendée Globe 2008-2009

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El descenso del Atlántico de esta Vendée Globe fue el más competido de la historia de la vueltas al mundo. Hasta siete han sido los solitarios que se han turnado en el liderazgo hasta la mitad del ïndico Sur. Cinco roturas de palo, siete abandonos (el de Unai Basurko entre ellos) y una espectacular remontada de Michel Desjoyeux han marcado este primer tramo de la Vendée Globe más emocionante de la historia.

En el momento de cerrar esta edición, los seis barcos del grupo de cabeza se hallaban al sur de las Kerguelen separados por menos de 90 millas. Jean-Pierre Dick comandaba la flota seguido a 30 millas por Roland Jourdain y Sébastien Josse, los tres viejos conocidos de la regata Barcelona World Race. Estos tres, junto con Loïck Peyron, Jean Le Cam, Marc Guillemot y Yann Eliès se han alternado en algún momento en el liderato, proporcionando la vuelta al mundo más emocionante que se recuerda. Tras los abandonos del golfo de Vizcaya que señalábamos en el anterior número, el goteo de bajas se ha ido incrementado como suele ser habitual en el primer tramo de la regata. Tras el Groupe Bel, de Kito de Pavant, y el del Aquarelle, de Yannick Bestaven, llegó otra decepcionante e irreversible desarboladura: la del DCNS, de Marc Thiercelin, uno de los favoritos. De este modo cuatro barcos se quedaron sin sobrepasar Finisterre; mientras que Michel Desjoyeaux, Dominique Wavre, Bernard Stamm, Jean-Baptiste Dejeanty y Derek Hatfield, quienes habían regresado a Les Sables para reparar, podían volver a zarpar a pleno rendimiento.

Espectacular remontada de Desjoyeaux


El caso de Michel Desjoyeaux es excepcional y tiene todos los visos de convertirse en el más espectacular de la regata desde el punto de vista técnico y humano. Desjoyeaux se vio obligado a regresar a causa de una vía de agua en los tanques y algunos problemas eléctricos. Arribó a Les Sables y en menos de cinco horas, después de una espectacular operación contra reloj de su equipo de tierra, volvió a zarpar. Se encontraba en aquel momento a 347 millas del líder, Jean-Pierre Dick, quien se hallaba doblando Finisterre. Michel se encontró con la travesía del golfo de Vizcaya muy difícil por el poco viento, mientras los líderes, con los alisios portugueses se iban alejando aún más. De este modo, cuando Le Professeur doblaba Finisterre, JeanPierre Dick se hallaba a 420 millas. Pero la distancia se iba a hacer más gigantesca cuando los primeros alcanzaron los estables alisios al sur de los Canarias y Desjoyeaux aún batallaba con vientos inestables a la altura de Madeira y a más de 665 millas del líder. Lejos de desmoralizarse, el bretón inició entonces una remontada digna de pasar a los anales de la vela oceánica. Al salir de los Doldrums, ya se hallaba a 380 millas de la cabeza y, mediante un descenso magistral del Atlántico sur, aprovechando cada oscilación del anticiclón de Santa Helena y sacando la máxima velocidad a su diseño de Farr, cruzó la primera puerta de seguridad y entró en el Índico en décima posición a 150 millas del líder que seguía siendo Jean Pierre Dick. La entrada en los 40 rugientes significó otro espaldarazo para Desjoyeaux quien, en el momento de escribir estas líneas, se hallaba en el grupo de cabeza a tan sólo 38 millas del líder. ¡627 millas recortadas en 27 días!

Abandonos de Beyou, Basurko y Peyron


Durante la madrugada del 23 de noviembre, cuando ya se encontraba navegando con los alisios del hemisferio sur, Jérémie Beyou se apercibió de la rotura de una de las fijaciones de las crucetas que amenazaba seriamente la integridad del palo. Ante la imposibilidad de reparar, Jérémie se vio obligado prolongar el hado iniciado con abandono de la Barcelona World Race por rotura del palo y, poniendo rumbo a Salvador de Bahía, daba por terminado su primer intento en la Vendée Globe. Pocos días después los problemas aparecieron en el Pakea Bizkaia de Unai Basurko. Tras golpear probablemente un objeto flotante cuando se hallaba en medio del Atlántico sur a una distancia equidistante de Ciudad del Cabo y Uruguay, el timón de estribor del navegante vasco quedó inutilizado. Ante la imposibilidad de repararlo a bordo, Unai se vio obligado a abandonar y poner rumbo a Getxo navegando con un solo timón. La rotura de Peyron se produjo el 10 de diciembre, en pleno Índico sur, cuando el bretón se hallaba en tercera posición a 15 millas del líder. Sin saber aún la causa, el palo del Gitana 80 cayó sobre la cubierta mientras Loïck se hallaba afortunadamente en el interior. En aquel momento el diseño de Farr gemelo del Paprec-Virbac 2, de Dick, navegaba con 30 nudos de viento con un rizo en la mayor y el solent. Peyron se montó con la botavara, un aparejo de fortuna y puso proa al Norte para luego dirigirse con toda probabilidad a Australia desde donde su equipo de tierra le enviará un remolque. La retirada de Peyron ha sido una mala noticia para los que seguían con lupa el espectacular duelo en la cabeza de la flota. Sin embargo, la lucha que sin duda protagonizarán Dick, Jourdain, Josse, Golding, Desjoyeaux, Le Cam y Riou en el gran sur entrará en la leyenda de la Vendé Gobe y de la vela oceánica.

Hasta la próxima Unai


Probablemente sean los impactos con los nefastos OFNIS (Objeto Flotante No Identificado) los más frustrantes percances que pueden sobrevenir a un regatista oceánico. Un golpe del azar es capaz de echar por la borda años de trabajo y preparación minuciosa. Unai lo ha vivido sin duda como un mazazo, pero, conociendo su especial fortaleza psicológica no cabe duda de que cuando, hacia la primera quincena de enero, el Pakea Bizkaia arribe a Getxo cojo del timón de estribor, el portugalujo ya habrá asimilado la decepción de no poder igualar a Ugarte y habrá trazado planes para seguir con el reto de la vuelta al mundo sin escalas. La avería en la caja del timón era irreparable en alta mar. El impacto arrancó el anclaje y cuando, después de entrar en aguas más tranquilas (la avería se produjo con 30-40 nudos de viento y mar muy fuerte), Unai evaluó los daños, comunicó inmediatamente a la organización su retirada y su intención de regresar por sus propios medios a casa.

1. Vendée Globe 2008-2009

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